Queso de cabra con miel

10-11-2017

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El maridaje de queso de cabra con miel ha sido una de las constantes en los postres de nuestro país. El carácter láctico y ácido de la leche de cabra junto con el dulzor de la miel crean una unión equilibrada y de lo más agradable para nuestro paladar. Es por ello que no es raro encontrarnos con postres que mezclan queso de cabra con elementos dulces como membrillo, mermelada, caramelo, azúcar o, en el caso que nos ocupa, miel.

Un maridaje sencillo pero no por ello desdeñable es cortar unas rodajas de queso fresco de cabra de un groso medio (como de 1,5 cm) y pintar finos hilos de miel multiflor sobre éstas. Si se quiere las rodajas de queso fresco de cabra previamente su pueden pasar por la plancha (un pequeño chorro de aceite de oliva virgen extra sobre una superficie a alta temperatura para dorar las caras rápido sin que el queso pierda textura) para darles un toque de calor e incluso se pueden rebozar si queremos un postres más contundente.

Muchos postres son los que aúnan estos dos alimentos; flan de queso con miel, natillas de queso con miel o crema de queso con pasas y miel. Sin embargo nos resulta interesante poder unir estos dos alimentos tan nutritivos en otros platos que no sean necesariamente dulces.

Una manera ideal de crear recetas con miel que combinen con infinidad de platos es la de añadir este elemento a la salsa o a la vinagreta. Son ya famosas las vinagretas de miel para aderezar ensaladas o para acompañar platos fuertes como carnes a la brasa. Es por ello que nos podemos imaginar platos tan deliciosos como solomillo de cerdo con queso cremoso de cabra con una reducción de miel o ensalada de tomate de huerta con dados de queso semicurado de cabra acompañado de una vinagreta de miel.



Pero ¿y si quisiéramos disfrutar de queso de cabra al natural con miel cruda? Pues como siempre se ha oído para gustos los colores. Son ya numerosos los restaurantes que ofrecen tablas de queso con distintos aderezos, entre ellos la miel. Bien rociada sobre una tabla compleja de quesos (incluyendo queso fresco, queso cremoso, queso curado e incluso queso azul) o servida en un recipiente a parte a modo fondue, la miel se ha convertido en un compañero para los más queseros.

Desde aquí os animamos a mezclar dos elementos tan distintos y a la vez tan complementarios en vuestras recetas. La miel y el queso de cabra son buenos compañeros, por un lado porque enriquecen la variedad de sabores en una misma receta y por otro, porque se trata de dos alimentos muy nutritivos que ayudan a equilibrar nuestra alimentación y a mejorar tanto nuestro sistema inmunológico como nuestra flora intestinal. Las mezclas pueden jugar tanto con la rica variedad de mieles artesanas (multiflor, de romero, de brezo...) como con la diversidad en lo que a queso de cabra se refiere.

Para que estos maridajes aporten todo el sabor de un queso de cabra artesano y natural recomendamos la utilización de los quesos La Laguna, Peñagorda y La Najarra.