Compartir en Facebook Compartir

Ya sea en su versión grande, la empanada, o en esos maravillosos mini aperitivos, las empanadillas, a nosotros siempre nos ha encantado jugar a mezclar los productos más diversos para luego arroparlos con una capa de hojaldre. Por ello os dejamos aquí una receta de empanadas rellenas de queso y espinacas, esta misma receta se puede aplicar a gran formato y escoger láminas de hojaldre grandes para hacer la presentación en una única fuente. También es importante aclarar que nosotros hemos elegido las obleas ya hechas para evitar añadir más tiempo a la receta pero animamos a todos los amantes de la cocina a que prueben a hacer su propio hojaldre.

Ingredientes para 6 raciones


• 1 cebolla mediana
• 150 gr de queso semicurado de cabra
• ½ bolsa de espinacas congeladas
• Dos paquetes de obleas para hacer empanadillas
• Pimienta negra
• Aceite de oliva
• Sal
• 1 huevo



Pasos

  1.  Cortamos la cebolla en tiras y la sofreímos en una sartén con aceite y pimienta hasta que la cebolla se ablande.
  2.  Cocemos las espinacas en agua con sal, una vez estas estén en el punto que nos gustan las escurrimos bien para tratar de sacar todo el agua posible.
  3.  Rallamos el queso semicurado de cabra en hilos finos y lo ponemos en un bol mediano donde añadimos las espinacas y la cebolla. Removemos todo para que nos quede una mezcla uniforme.
  4.  En una bandeja metálica colocamos papel de horno y vamos extendiendo las obleas dejando al menos 3 cm de distancia entre ellas.
  5.  Vamos poniendo pequeños montoncitos de la mezcla en el centro de las obleas.
  6.  Cerramos las obleas con la ayuda de un tenedor, doblando estas por la mitad (en forma de media luna), procurando que la “junta” no tenga fugas. Hacemos unos pocos agujeros con un tenedor en el centro de la empanada.
  7.  Precalentamos el horno a 200 grados durante 10 minutos .
  8.  Pintamos la superficie de las empanadas con el huevo batido para que quede brillante.
  9.  Metemos la bandeja en el horno y vamos revisando hasta que las empanadas estén doradas.

Las posibilidades de relleno son casi infinitas, por ello no dudes en variar proporciones y en introducir nuevos elementos. Nosotros preferimos cocinarlas al horno para tratar de aligerar el plato, no obstante las empanadas también pueden freírse. Para que el plato quede con ese punto alegre de los quesos de cabra te recomendamos que uses nuestro Peñagorda semicurado de cabra porque se trata de un semicurado con sabor pero que no coloniza al resto de ingredientes de la receta.


¡Buen provecho!